En muchas ocasiones, una factura cerrajero es alta, y es verdad que eso supone a la mayoría de las familias un gran contratiempo para el mes, y en muchos casos para más de un mes. Cierto es que hay numerosos cerrajeros que se aprovechan de la indefensión de muchas familias que se ven en la calle, en ocasiones con niños pequeños, o con alguna circunstancia dentro de casa, que hace que la urgencia por abrir esa cerradura sea inminente.
En este post vamos a pasar a explicar, los motivos de por qué en ocasiones, abrir una cerradura no sólo es abrirla, lleva una serie de gastos aparejados, que intentaremos que los clientes entiendan en la medida de lo posible.
Vamos a suponer un caso de llaves olvidadas dentro de casa, el típico portazo, a las 23:00 horas de un Sábado.
El cliente llama al cerrajero, en 30 minutos está alli en el domicilio del cliente, y en 5 minutos la puerta está abierta, y una factura de, supongamos, 130€. El cliente se queja de que es un abuso, pero nada más lejos de la realidad, vamos a conocer el por qué
En primer lugar, hemos llamado a un cerrajero sevilla 24 horas, que está disponible durante las 24 horas del día, un sábado a las 23:00 de la noche, posiblemente porque íbamos a la calle a tomar algo con los amigos, y sin darnos cuenta hemos pegado el portazo dejándonos las llaves dentro, y sin posibilidad de abrir.
El cerrajero podría haber estado en muchas circunstancias, desde estar en casa tranquilamente viendo la televisión con su familia, cenando fuera de casa, tomando algo con los amigos o simplemente durmiendo. El hecho de que nosotros lo hayamos llamado, implica que el cerrajero tiene que dejar de hacer lo que esté haciendo, con el consiguiente impacto negativo que tiene esto, tanto en él, como en su familia o amigos, ya que en muchas ocasiones rompe todos los planes, no sólo del cerrajero, sino de lo que le rodea.
En este caso, ya deberíamos incluir en el precio, tanto la nocturnidad, como la urgencia de dejar lo que está haciendo en ese momento y estar disponible para el cliente. Además, de desplazarse al domicilio del cliente y solucionar el problema en la misma puerta del residente.
También lleva acompañado un gasto de gasolina, ya sea el desplazamiento en coche, furgoneta o motocicleta.
El cerrajero, una vez llega al domicilio del cliente, realiza el trabajo, y abre la puerta del cliente, en no más de 10 minutos, por el método que en ese momento crea más conveniente, y resuelve el problema de las personas que residen allí.
Ya, a los gastos anteriores, tenemos que sumarle la apertura de la puerta, que además, en el 99% de las ocasiones, se hace sin ningún daño material de puerta, y sin necesidad de ningún cambio de cerradura, puesto que una vez abierta lo único que será necesario es coger las llaves que están dentro y la próxima vez ser más cuidadosos.
Si el cerrajero presenta una factura de:
Mano de obra: 60€
Desplazamiento ( Kilometraje de gasolina): 10€
Nocturnidad: 25€
Urgencia: 25€
Herramientas: 5€
Seguros de Responsabilidad Civil: 5€
IVA ( sí, ese IVA que todos deberíamos pagar, ya que Hacienda somos todos): 27,30€
El total de la factura podría ascender a 157,30€.
Habríamos pagado 157,30€ por llamar a una persona a las 23:00 de la noche de un sábado, tenerlo allí en media hora, abrirnos la puerta sin ningún daño y solucionarnos el problema para que podamos seguir con los planes que ese día tuviéramos previstos. Creo que no es nada exagerado.
Finalmente, el cerrajero no gana todo eso que ha cobrado, ya que él tiene que abonar seguros, gasolina, vehículos, material, horas de sueño cortadas etc.
Además, para resaltar en muchas ocasiones lo que ocurre, os dejamos con una anécdota muy curiosa que ocurre muy a menudo.
El cliente no quiere abonar el IVA. En ocasiones se responsabiliza al cerrajero de querer trabajar sin factura, y nada más lejos de la realidad. Es el cliente el que no quiere abonar un extra del 21% por algo que no le va a servir de nada, aunque… dos días después llama al cerrajero para decirle que ahora sí quiere factura, porque se ha enterado de que el seguro puede que le cubra la apertura, y el cerrajero sevilla tiene que desplazarse de nuevo al domicilio para dejarle la factura de los servicios prestados…. aumentamos la gasolina del segundo viaje?
En fin, ser cerrajero no es tan bonito como se pinta.. y como se dice en muchas ocasiones, zapatero a tus zapatos, y si tanto cuesta pagar el servicio de alguien que hace debidamente su trabajo y para el que ha dedicado dinero, tiempo y esfuerzo, el cliente tiene la posibilidad de realizar un curso de cerrajero cuando lo requiera… hasta la próxima!